Nov
15

Bella Vivien Leigh

Se llamaba Vivian, no Vivien. Pero qué lindo suena con e, ¿no? Vivian Mary Hartley, decíamos. Vivió sólo 53 años (tuberculosis: qué poco vivía la gente), y ganó dos Oscar. Uno, por la inolvidable Scarlett O’Hara de Lo que el viento se llevó. Tan inspirador resultó ese papel, que hasta los papis de la nueva musa Johansson la bautizaron en honor a este personaje.

¿Pero por qué ella primera en mi humilde ‘homenaje’? Primero porque tengo una amiga que es igual, tan carismática y talentosa como ella. Pero en otro rubro. Y además, porque me gusta Vivien. Tiene una belleza de la que hoy no es fácil encontrar, pero ella vivía acomplejada por algo. A ver a ver... imaginen qué. Sus ojos, imposible. Su figura, esbelta y armónica, de acuerdo a los cánones de belleza de las divas de su tiempo. ¿So? Las manos. Dicen los que saben que tuvo que aprender a ocultarlas, y para eso desarrolló habilidades extra. ¿Y qué era lo que no le gustaba? El tamaño. Eran muy grandes. Bajo mi vista del monitor al teclado... ¡Oh! ¿Será que estoy destinada yo también a ser diva?

CURIOSIDADES. Publicado el Jueves 15 de Noviembre de 2007
VERA DI TRENTO
Nació en Trento, Italia, un día de marzo.
El espíritu nómade –y enamoradizo- de su
madre la llevó a vivir tempranamente en la
Argentina. Y fue así que, luego de cursar sus
estudios de Licenciatura en Lengua Española
en La Sorbona, de París, regresa a Buenos
Aires para dedicarse a su pasión: las
imágenes. Es escritora, guionista y
realizadora. Gusta de la buena comida,
disfruta de safaris fotográficos
por la ciudad y, claro, ver
cine. En sus ratos libres
despunta el vicio y teclea
sobre imágenes, escenas
y palabras que la han
impactado.
veraditrento@gmail.com